CUSTOMARY COMMUNITY OF NAGARI KOTO BARU

Estudio de caso

A medida que las disputas sobre las plantaciones de la palma aceitera en Sumatra Occidental , Indonesia, se intensifican, los líderes comunitarios y los defensores de derechos humanos están siendo objeto de un aumento en la criminalización e intimidación por parte de la policía local, supuestamente impulsada por los plantadores.

Foto arriba: PT. Primatama Mulia Jaya destruyó el acceso de Nagari Simpang Tigo Koto Baru  a sus tierras de ulayat que han sido incluidas ilegalmente en el permiso de la empresa (HGU).

Producto: Aceite de palma

Paía: Indonesia

Abusos: Criminalización, intimidación, violencia

Recomendaciones clave: Las empresas y los Estados debe respetar el derecho de los pueblos indígenas a dar o denegar su consentimiento libre, previo e informado (CLPI).

La extinción de los derechos

En 1996, PT Primatama Mulia Jaya del grupo Wilmar llegó a un acuerdo con algunas comunidades en el distrito de Pasaman Barat, Sumatra Occidental, para cultivar la palma aceitera en sus tierras. Sin el conocimiento o consentimiento de las comunidades, la empresa buscó un permiso de Hak Guna Usaha (HGU) que extingue permanentemente todos los demás derechos en la zona.

 

Desafortunadamente para la comunidad vecina de Minangkabau, Nagari Koto Baru, el permiso también abarcaba una parte de sus tierras, con lo que se ponía fin a sus derechos sobre el territorio y se restringía su acceso a recursos esenciales. Desde entonces se han resistido a la ocupación de la empresa.

Afirmando sus derechos

Nagari Koto Baru ha estado protestando contra la plantación de palma aceitera desde 1997. Protesta tras protesta ha sido organizada por la comunidad para pedir al gobierno local y a la empresa que devuelvan sus tierras ancestrales, pero no han tenido éxito.

Criminalizando a los líderes

Las protestas han creado tensión en la zona.

Un líder de la comunidad, Syahrul Ramadhan Tanjung Sinaro, fue arrestado por la policía y golpeado brutalmente en diciembre de 2017, inmediatamente después de que la comunidad decidiera presentar una denuncia contra la empresa ante la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible. Fue detenido durante tres meses y posteriormente condenado a un año de cárcel por haber ordenado presuntamente a los miembros de su comunidad que robaran el fruto de la palma aceitera. Al final cumplió 9 meses de la sentencia. Y él no es el único.

 

Foto arriba: Los miembros de la comunidad que protestaron fueron fuertemente custodiados por la policía de Pasaman y el personal de seguridad de la empresa, conocidos por usar la violencia contra los miembros de la comunidad.

La confabulación de las empresas y el Estado

La policía móvil local, o "Brimob", ha estado ayudando a la empresa y empeorando la situación. A pesar de que la ocupación de las tierras por parte de la empresa es ilegal en virtud del derecho local, nacional e internacional, la confabulación entre la empresa de aceite de palma y la policía significa que los miembros de la comunidad de Kota Baru son continuamente desalojados y arrestados por ocupar sus tierras ancestrales.

La criminalización de una forma de vida

La seguridad privada empleada por la empresa también ha sido una fuente de conflictos.

La comunidad de Koto Baru sigue cultivando maíz y hortalizas en el territorio disputado y a menudo se encuentran con la seguridad privada o la policía y son acusados de entrar ilegalmente en el territorio.

Una mujer de la comunidad, que quiere permanecer anónima, describió las amenazas que había recibido: "Ellos (la empresa) amenazaron con destruir nuestras plantas de maíz... y luego procedieron a amenazarme diciendo que me matarían si no salía del campo". Esto lo dijeron mientras disparaban sus armas de fuego al aire.

Foto arriba: La comunidad de Nagari Simpang Tigo Koto Baru, facilitada por  la Agencia Nacional de Tierras de Pasaman, llevó a cabo un proceso para reafirmar su frontera con la comunidad vecina de nagari, mediante la construcción de marcadores fronterizos que más tarde fueron destruidos por PT. Primatama Mulia Jaya.

El camino a seguir

Para poder avanzar, la comunidad de Koto Baru necesita el reconocimiento de sus derechos como pueblos indígenas a sus tierras, recursos y territorios tanto por el Estado como por la empresa. La claridad sobre los derechos a la tierra es el único camino a seguir.

Con apoyo financiero de:

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